Por qué es rentable la calidad y garantía de los productos?
Uno de los principales problemas actuales en el mundo de los componentes eléctricos y electrónicos son los productos de bajo coste.
Algo que debería ser una ventaja al abaratarse los proyectos, acaba convirtiéndose en un serio problema al descubrirse cómo la mayoría de estos componentes -copias directas de productos de fiabilidad reconocida- no alcanzan los estándares mínimos recomendados y, en muchas ocasiones, ni tan sólo las normativas legales.
El dinero que en un principio ahorramos al comprar productos de bajo coste, lo perdemos en continuas reparaciones, averías y fallos repentinos de los equipos, así como en gastos extras de mantenimiento.
A veces es complicado diferenciar la copia del componente original: las mismas carcasas, los mismos colores, tamaños exactos y especificaciones idénticas al original. Un mejor precio no debería de significar una menor calidad, aunque es lo que sucede en la mayoría de las veces.
La mejor manera para estar seguro de lo que compramos es fiándonos de aquellas marcas reconocidas, marcas que llevan tiempo en el mercado y se han hecho un nombre por su fiabilidad y su capacidad de innovación.
Una forma de asegurarnos que estamos comprando un componente original sería realizando pruebas para verificar que las especificaciones de estos componentes de bajo coste son ciertas.
Por ejemplo, realizando pruebas en el laboratorio se compararon el Termostato KTO 011 de la marca STEGO -un contacto abridor para la regulación de aparatos de calefacción- con otro termostato supuestamente de iguales características y diseño, fabricado en un país oriental y, sorprendentemente, idéntico en forma, color y tamaño. El resultado fue sorprendente. El plástico de la carcasa del producto más barato sometido a una alta temperatura durante breves segundos se prendía provocando llama y goteando el plástico derretido, incumpliendo así la categoría V0 del estándar de flamabilidad UL94 que decía respetar.
No obstante, el KTO 011 de STEGO cumplió con ese estándar a la perfección, no goteando el plástico derretido y extinguiéndose la llama inmediatamente. Misma apariencia pero muy distinto resultado.
Otra prueba que se realizó fue la de tensión máxima de conexión. Las especificaciones deSTEGO de aceptar 10 amperios en una conexión a 250V se cumplieron. Por el contrario, al testar la copia, se observó que aunque también especificaba 10A, el bimetal saltaba a los 7A, incumpliendo de nuevos sus propias especificaciones, lo cual supone un peligro en el buen funcionamiento de cualquier instalación. Nuevamente la copia demuestra ser de calidad muy inferior y, además, incumple seriamente las especificaciones y normativas legales.
Indudablemente no podemos hacer continuas pruebas de laboratorio para saber qué producto compramos realmente. Pero lo que sí podemos hacer es confiar en marcas serias y establecidas, que han demostrado su valía con el paso de los años. Marcas que trabajan para que la calidad del producto se acople a las necesidades reales del usuario, cumpliendo con las normativas más exigentes tanto en tecnología, en fabricación, como en materiales, dándole al usuario un producto de calidad.
Confiar en la calidad es garantizar el futuro